Leandro Despouy declaró en el juicio contra la líder de la Tupac: “No vi a Milagro Sala”. Por Alejandra Dandan

Leandro Despouy es representante especial de derechos humanos de Cancillería.
(Imagen: DyN)


El funcionario fue llamado como testigo porque estuvo en el momento de la protesta contra Gerardo Morales. Aseguró que ese día no vio ni escuchó hablar de Milagro Sala o la Tupac Amaru.

20/12/2016  

Desde San Salvador de Jujuy
–¿Usted vio a Milagro Sala dentro de la sede de la conferencia? –preguntó Elizabeth Gómez Alcorta, defensora de Milagro Sala.
–No –dijo Despouy–. No percibí a Milagro Sala entre las personas de la sala.
–¿Escuchó en algún momento el nombre de Milagro Sala?
–No. No recuerdo ni nunca escuché la palabra Milagro Sala.
– ¿Le consta que la manifestación se haya hecho por encargo de Milagro Sala?
No me consta. He tratado durante el testimonio de no hacer conjeturas. Las respuestas debe darla la justicia. Sí escuché amenazas a Gerardo Morales vinculadas a los programas sociales y el control. Pero no escuché la palabra Milagro Sala. Ni Tupac Amaru. Tampoco que se invoque el nombre de Milagro Sala. 
Leandro Despouy, actual representante especial para Derechos Humanos de la Cancillería, es uno de los principales testigos de la manifestación pública del 16 de octubre de 2009, centro del debate del primer juicio oral a la líder indígena Milagro Sala. El juicio en el que el gobernador Gerardo Morales la acusa de haber organizado una tirada de huevos.  
Despouy declaró vía conferencia desde el consulado argentino en Berna, pero sólo después que la abogada de Milagro Sala insista en pedir su declaración a fuerza de frenar al presidente del Tribunal Oral Federal, Mario Juárez Almaráz.  
En 2009 Despouy era Auditor General de la Nación. Viajó a Jujuy a dar una conferencia sobre control público. Organizada por el entonces senador Gerardo Morales, tenía como expositor a Alejandro Nieva, radical, también de la AGN, y como escucha a Miguel Angel Giubergia, entonces diputado y hoy director de ENACOM. Nieva y Giubergia declararon el primer día. Despouy se diferenció de ellos. No habló de “ataque”. Dijo que Milagro Sala no estuvo ahí aunque también los otros testigos tuvieron que admitirlo. Pero su testimonio agregó dos datos importantes: que no le consta que Sala haya organizado la protesta. Y negó problemas previos de la AGN con la Tupac. Solo mencionó un “incidente” previo. Un hecho sobre el que los fiscales vienen preguntando. Dijo que cuando la AGN comenzó a auditar a una cooperativa, no quisieron darle, al comienzo, la documentación porque no confiaban en la instancia de control. La tercera vez que el fiscal Federico Zurueta preguntó por ese incidente, agregó: “Les habían pedido papeles a la cooperativa y por diferencias no las habían entregado, pero después de un diálogo los revisores me cuentan que pudieron obtener el compromiso de llevar adelante la auditoría”. Tanto es así que finalmente, dijo, la auditoría que sí se realizó y los resultados dieron bien
Cuando, Zurueta, quiso saber si la AGN había tenido problemas en otras provincias, Despouy dijo que efectivamente tuvieron problemas en otros lugares. Habló de “actitudes dilatorias en entrega de información o documentación. Ha habido oportunidades que tuvimos que recabar información con la justicia, hemos tenido incidentes de tipo público, pero no sólo de este tipo, altos funcionarios tuvieron criticas de mi desempeño, hasta el punto que se me quiso destituir en el ámbito del Congreso”. 
En el hecho en cuestión en el juicio ubicó a Graciela López, una de las acusadas, en el Centro Profesional, como todos los testigos de Morales. Definió como “intercambio” y “discusión” al encuentro entre ella y Morales y usó la palabra “diálogo violento” para caracterizarlo. “En un momento, una de las personas mantiene un diálogo violento con el senador Morales. Se profieren insultos”. Detrás “se sucedieron hechos de violencia, rotura de vidrios, de muebles que estaban en el hall”. 
Relató que se refugió en una oficina y cuando salió vio que Graciela López seguía en la sala. “Mi posición absoluta que era continuar con la acción que nos habíamos propuesto y aún cuando estaba sucio, se inició la conferencia convocada”. 
El dato no es menor. Milagro Sala está procesada por amenaza coactiva por disposición de la Sala IV de la Cámara de Casación Penal. Eso implica que la persona amenazada no pueda hacer aquello por lo que se encuentra amenazada nunca más. La conferencia se hizo. Pero eso es solo una discusión técnica, ya que el argumento central de la defensa es que Milagro Sala no estuvo allí ni organizó la protesta.
   Fuente: 20/12/2016 Página 12




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